
Martín Lutero es la figura más destacada del protestantismo. Muy en contra de su voluntad ha dado su nombre a la iglesia madre del protestantismo, la Iglesia Evangélica Luterana. "No llaméis a los que me siguen luteranos", decía, " sino cristianos".
La visita a Roma del sincero monje alemán en el año 1510 no aumentó su confianza en la iglesia y sus jefes. Un lujo sin precedentes y una hipocresía grosera entre los más altos dignatarios de la iglesia produjeron en Lutero un profundo disgusto. Sin embargo, todavía no había pensado en romper con Roma.
El día 31 de octubre de 1517, fecha conocida como el día del nacimiento del Protestantismo, Lutero formuló su primera protesta. Se acostumbraba en aquellos tiempos usar las puertas de las iglesias para poner avisos, decretos, y cualquiera otra información de carácter público. Así fue que en la puerta de la iglesia de Wittenberg, Lutero clavó 95 tesis o proposiciones para debatirse. Estas tesis, entre otras cosas, contenían un desafío a la teoría y práctica de la venta de indulgencias. Pero tan fuerte ataque retumbó por todo el mundo civilizado, pues la autoridad misma del papa se estaba retando. Tan fuerte desafío no podía pasar inadvertido. Los sucesos llevaron rápidamente a una ruptura con Roma. En junio de 1520, el papa excomulgó a Lutero. Lutero le desafié de nuevo quemando la bula de excomunión en público.






